jueves, 17 de marzo de 2016

Primavera consagrada en Madrid

La semana pasada, del 9 al 12 de marzo, pudimos disfrutar del talento de Sasha Waltz & Guests en el Teatro Real con su último trabajo: Sacre.
Sasha Waltz, fundadora de la compañía, es una de las figuras más relevantes de la danza contemporánea en Europa. Nació en Karlsruhe (Alemania) y estudió danza y coreografía en Ámsterdam y Nueva York. En 1993, fundó en Berlín la compañía Sasha Waltz & Guests junto con el empresario cultural Jochen Sandig, y ese mismo año estrenó su primera coreografía sobre la ópera “Dido y Eneas” de Purcell.

La coreógrafa está especialmente interesada en los mitos arcaicos y rituales que muestran la naturaleza que queda en un mundo de tecnología. Con esta obra, Sasha ha querido rendirles homenaje.
El ballet “La Consagración de la Primavera” (música de Igor Stravinsky y coreografía de Valsav Nijinsky) se estrenó en París en 1913. El productor, Serguéi Diaghilev, había encargado a Stravinsky un ballet que representase las tradiciones ancestrales de Rusia, su tierra natal. La obra describe un ritual pagano con un estilo que sorprendió a todos y marcó un antes y un después en la historia de la música: el paso de lo clásico a lo contemporáneo. El argumento se basa en la historia de una joven de la tribu que debe bailar hasta que la sacrifican para celebrar la llegada de la primavera.
La obra se divide en 2 actos:
1.  Adoración de la primavera
-  Introducción
-  Augurios Primaverales. Danza de las adolescentes
-  Juego del rapto
-  Rondas primaverales
-  Juego de las tribus rivales
-  Cortejo del sabio
-  El sabio. Danza de la Tierra
2.  El sacrificio
-  Introducción
-  Círculos misteriosos de las adolescentes
-  Glorificación de la elegida
-  Evocación de los antepasados
-  Acción ritual de los antepasados
-  Danza sagrada. La elegida
Esta obra pertenece a un movimiento artístico de los muchos que surgieron a principios del siglo XX, el primitivismo, que pretende rescatar las tradiciones más antiguas con un lenguaje moderno. Podríamos decir que es una mezcla entre el nacionalismo (rescatar la tradición local) y el modernismo (ausencia de tonalidad, giros armónicos sin resolver, ruptura con la tradición, y novedades tímbricas y rítmicas). 
Su estreno fue un rotundo fracaso. El público comenzó a abuchear cuando la obra aún no había terminado. En cuanto a los críticos musicales de la época, estaban divididos entre los modernistas franceses, que quedaron fascinados, y los románticos y post-románticos, que lo consideraban una sucesión incomprensible de ruidos.
Hoy en día, es considerada una verdadera obra de arte que la semana pasada ocupó la segunda parte de un gran espectáculo representado en Madrid. En la primera parte pudimos disfrutar de "Preludio a la siesta de un fauno" (Debussy), "Syrinx" (Debussy) y "Scène d'amour" de Romeo y Julieta (Berlioz) de la mano de la misma compañía y la orquesta titular del Teatro Real dirigida por Titus Engel.

miércoles, 2 de marzo de 2016

El verdadero campeón de los Oscar 2016

¿Qué mejor día que este para dar paso a la música para el cine? El pasado domingo 28 de febrero, se llevó el Oscar a la mejor banda sonora uno de los grandes compositores de este género, Ennio Morricone.


El compositor italiano ha tenido que esperar 87 años. Tras componer grandes bandas sonoras como La Misión, Cinema Paradiso (ambas catalogadas como obras maestras) y la Trilogía del Dólar, entre otras, ha recibido su primer Oscar por su trabajo para Los Odiosos Ocho, de Quentin Tarantino. 

Ennio Morricone debutó como compositor para el cine con la música de Il Federale, de Luciano Salcio a quien conoció durante su trabajo en la televisión pública italiana (RAI). Desde entonces se dedicó fundamentalmente a este género. Ha compuesto para más de 300 películas, destacando las antes mencionadas.

La Misión.



La película, dirigida por el británico Roland Joffé, está ambientada en la Hispanoamérica del siglo XVIII. El padre Gabriel, un misionero jesuita llega a la jungla tropical donde habitan los indios guaraníes, dispuesto a evangelizarlos. Éste se gana su confianza gracias a la música de su oboe, tema principal de la banda sonora.
Morricone compuso para esta película música muy variada: litúrgica y post-renacentista de los misioneros jesuitas y étnica de los indígenas guaraníes. A veces fusiona ambos estilos en cantos corales. 
Aquí podéis escuchar "El oboe de Gabriel".
La Mision tuvo 7 nominaciones a los Oscar, entre ellos por la banda sonora, aunque solo consiguió el premio a la mejor fotografía. Que Morricone saliera de aquella gala con las manos vacías fue considerado una verdadera injusticia, además para él mismo, fue su mejor trabajo. Se podría considerar la banda sonora más importante de los años 80.

Cinema Paradiso.


La película, dirigida por el italiano Giuseppe Tornatore, está ambientada en la Italia de la posguerra en los 40. Cuenta la historia de la amistad entre Totò, un niño huérfano de un pueblo de Sicilia y Alfredo, el proyeccionista del cine. Aborda temas como el amor, el paso del tiempo, la identidad, la muerte y la memoria. Alfredo, se convierte en el mentor de Totò durante su infancia y juventud tanto del oficio de proyeccionista como de la vida y el amor, hasta que el niño crece y se convierte en director de cine (pero con el nombre de Salvatore). Una historia muy conmovedora donde la música juega un papel esencial para emocionar a los espectadores, dando el tono nostálgico característico de la película.
Con una sencilla orquestación de piano y cuerdas con puntuales entradas de instrumentos de viento, Morricone compuso esta preciosa banda sonora que a más de uno ha hecho que se le salten las lágrimas. ¿Quién no se ha emocionado con “la escena de los besos”? En esa parte suena el “Tema de amor", uno de los más importantes y desde mi punto de vista más bonito. Se llama así porque en un principio, “ilustra” la relación entre Totò y una joven que llega al pueblo. 
Aquí podéis ver la famosa escena de los besos: El hombre que aparece es Salvatore. Alfredo había juntado todas las escenas censuradas de las películas que proyectaba. Y aquí os dejo una lista de reproducción con todos los temas que componen la banda sonora.
Cinema Paradiso tuvo un gran éxito, aunque en esta ocasión, Ennio Morricone tampoco se hizo con el Oscar. 
El compositor italiano siempre lo ha tenido difícil en Estados Unidos. En 2007 se llevó el Oscar honorífico por su larga carrera. Siendo uno de los más grandes compositores de bandas sonoras, pocas veces ha sido nominado por la Academia de Hollywood y hasta hace unos días siempre se fue con las manos vacías. Todo apunta a que el motivo sea su vinculación con el antiguo partido comunista italiano. Una verdadera injusticia. Al menos no se ha vuelto a repetir este año, que gracias a la banda sonora de Los Odiosos Ocho, Ennio Morricone se ha llevado su merecidísimo y aún así escaso reconocimiento.